Esto es lo que espero de los jovenes cubanos...

domingo, 21 de marzo de 2010


Estimado Octavio, ese es el nombre que más me gusta para ti:

Hace ya 12 anios no estoy en Cuba y no puedo entrar allí y hace unos 5 anios vi la película Habana Blues justo viajando desde Argentina a mi nueva patria, Alemania. Lloré lágrimas que salían de más allá de mis ojos, de mi corazón, de mi vientre… encontré a cada uno de mis amigos, de mis hermanos, a la madre a quien en miles de oportunidades le he dicho por teléfono, “mami, que deseos tengo de darte un beso”…encontré mis calles y mi aire…. de ahí como profesora de la Universidad de hannover, donde vivo he desarrollado un proyecto de cine en el que trabajo esta peli con mis alumnos… Desde ese entonces te admiraba, hoy te respeto, como cubana y como ser humano.

Gracias por mostrarme que nuestra juventud no está perdida.

Como tu y como Elpidio… VIVA CUBA LIBRE

Maria Elena Morejón Exiliada política cubana. Representante internacional del Movimiento Popular Cubano.

Mensaje de Roberto San Martín, actor cubano, con motivo del Maratón Internacional por los Derechos Humanos en Cuba.


Soy Roberto San Martín —en España—, en Cuba, mi carné de identidad pone Roberto Octavio Álvarez Pérez, y ese, con número de identidad 76042601884 es quien habla. Hoy, 5 de diciembre de 2009, yo lo tengo todo para ser feliz, tengo una hija, una mujer, trabajo, digo lo que pienso y se escucha lo que digo, e incluso a algunas personas les parece interesante lo que hablo y escribo. ¿Que más se puede pedir?. Sin embargo, no soy feliz. ¿Por qué? Pues simplemente porque estoy cansado de vivir en un país que no es el mío. Que no me respeta porque el mío, mi país, no me respeta. Porque mis palabras no llegan a quien realmente están dirigidas, porque mi país está vallado para mis ideas. Porque mi hija no caminará nunca por mis calles porque mi país me ha excluído de su ciudadanía. Porque mis abuelos nunca recibieron mi último adiós porque mi país es zona vedada para mí. Estoy cansado de ver como se vapulea y humilla a personas que sólo han cometido el pecado de disentir. Estoy cansado de ver cómo las juventudes aplastan a la juventud en nombre de una revolución en la que no creen ni ellos mismos. Estoy aburrido de ver cómo se cambia el estudio, el trabajo y el fusil, por el dogma, la rutina y el ron para olvidar que vivimos en un país cercado por los deseos de una revolución desvalorizada. Estoy hasta los cojones de que decidan los que deciden en Cuba quién forma parte de la cultura cubana y quién no. Estoy hasta los IDEM de los mítines de repudio que se vuelven a poner de moda, de los bastiones y del poder de un pueblo sin poder. Este mensaje va dirigido a los cubanos que viven en Cuba. La revolución somos nosotros. Son ustedes, somos todos. Los revolucionarios no nacen, surgen cuando las circunstancias lo meritan. Hoy tenemos que ser revolución nosotros. Tenemos que vencer el miedo. Tenemos que vencer a ese policía que nos insertan al nacer en Cuba, y que nos impide gritar y decir y actuar cómo pensamos. No me creo que todos los jóvenes que golpearon, gritaron y humillaron a Reinaldo, el esposo de Yoani Sánchez, hace unos días, estaban haciéndolo en nombre de la revolución; no me lo creo porque sé que el miedo es mucho más poderoso. El miedo a la alienación, a la exclusión social. A la muerte en vida a la que se condena a los disidentes. Hoy es el día de superar ese miedo. Hay que pensar que esos policías que vigilan, abusan y detienen también son pueblo, también disienten pero bajito, también tienen miedo, seguramente mucho más que todos nosotros porque deben mucho más. Hay que unirse de una vez y salir a la calle, sin gritar, sin decir nada, sólo salir todos juntos y mirarnos a los ojos, y saber que todos pensamos igual, todos. Mira a tu vecino y en su mirada descubrirás el odio a los que nos oprimen. Cuando lo encuentres, búscalo en la mirada de tu otro vecino. Y éste que lo busque en la mirada del presidente del CDR. Y éste en el representante del Poder Popular. Y así sucesivamente descubriremos que excepto algunos, que ya no tienen ojos más que para sí mismos, todos estamos en la misma situación. Y todos luchamos por la misma causa, aunque algunos amparados por la distancia lo digamos más alto que otros. Es la hora de tomar las riendas de nuestro destino. No debemos esperar a que las cosas se solucionen por sí solas, porque eso nos convierte en cobardes esperadores, en niños sin voluntad, en animales que rezan porque un milagro los libere de las rejas del zoológico.

REPITO: Yo, Roberto Octavio Álvarez Pérez con Número de Identidad 76042601884, estoy cansado de ser espectador y voy a ser revolucionario.

Como diría Elpidio Valdéz: ¡VIVA CUBA LIBRE!



1 comentarios:

Raquel YG-I dijo...

María Elena, me emocionó muchísimo, ole, ole y ole! amiga. Lo publiqué en mi blog de la División Española del FLTC. Te dejo el link y muchos besos!.

http://frentelibertadtotalcuba-espana.blogspot.com/2010/03/estimado-octavio-ese-es-el-nombre-que.html

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